La radiodermitis afecta hasta al 95 % de los pacientes que reciben radioterapia en mama, ingles o periné. No es una quemadura: es el daño en las células basales de la piel y el desequilibrio entre la producción de células nuevas y la descamación de las viejas. Se puede prevenir y tratar, y las pautas las marca el equipo de oncología o radioterapia.
Qué es la radiodermitis
Es una afección de la piel asociada a la exposición prolongada a radiación ionizante. Se concentra sobre todo en el punto de entrada del haz y, en menor grado, en el punto de salida opuesto.
La epidermis es un tejido relativamente sensible a la radiación. La capa basal de la piel fabrica continuamente células nuevas que van ascendiendo y reemplazando a las que se descaman en la superficie. Cuando la radiación destruye células basales más deprisa de lo que pueden reponerse, ese equilibrio se rompe: las capas superiores quedan con células inmaduras y aparecen las reacciones cutáneas.
Ese ciclo completo de renovación celular puede durar hasta cuatro semanas, y por eso las reacciones no aparecen el primer día sino a lo largo del tratamiento.
Las reacciones cutáneas provocadas por la radiación no son quemaduras. Se producen por el daño en la capa de células basales y el desequilibrio resultante, no por efecto térmico. Llamarlas quemaduras confunde tanto al paciente como al cuidador.
Cómo se clasifica
La escala más utilizada es la RTOG, desarrollada en 1982 por el Radiation Therapy Oncology Group, que clasifica las reacciones de forma reproducible:
| Grado | Qué se observa |
|---|---|
| Grado 0 | Sin reacción |
| Grado 1 | Eritema leve |
| Grado 2 | Descamación seca, y después húmeda localizada |
| Grado 3 | Descamación húmeda confluente |
| Grado 4 | Ulceración, hemorragia y necrosis |
Entre el grado 2 y el 3 la práctica clínica ha visto necesario afinar más, y se usan subgrados —RTOG 2, 2,5 y 3— porque la descamación húmeda empieza localizada y progresa hasta hacerse confluente.
Un matiz importante: la escala RTOG no recoge los aspectos subjetivos —el dolor, el picor, las molestias—, que para el paciente suelen ser lo que más pesa. Por eso la valoración debe incluir también lo que la persona describe, no solo lo que se ve.
Por qué importa tratarla
No es una cuestión estética. La descamación húmeda supone un riesgo de infección y puede obligar a interrumpir el tratamiento oncológico, lo que compromete los resultados. Mantener la piel en condiciones es parte del tratamiento del cáncer, no un añadido.
Apósito en gel formador de película para la prevención y el tratamiento de la radiodermitis. Producto sanitario clase IIa con marcado CE, semioclusivo, bacteriostático y estéril hasta su apertura.
Ver StrataXRT →Cuidado de la piel durante la radioterapia
Lo primero y más importante: seguir las indicaciones del equipo asistencial, que conoce la dosis, la localización y el calendario de cada paciente. Lo que sigue son pautas generales, no una pauta de tratamiento.
- Debe hacerse una valoración de la piel antes de empezar el tratamiento, y repetirla al menos en las consultas semanales
- Conviene registrar tanto los cambios visibles —color, descamación, exudado, olor— como los síntomas que describe el paciente: sequedad, picor, dolor
- No aplicar productos sobre la zona irradiada sin consultarlo antes
- Evaluar también el impacto en la calidad de vida y en las actividades cotidianas: es parte del problema
El papel de los apósitos formadores de película
Los geles de silicona formadores de película se aplican sobre la piel irradiada y crean una capa semioclusiva: permeable a los gases, de modo que la piel respira, pero que conserva la hidratación y protege de la invasión microbiana.
StrataXRT cuenta con un ensayo clínico aleatorizado en 197 pacientes con cáncer de cabeza y cuello y está citado por su nombre en nueve guías e instituciones internacionales, entre ellas MD Anderson Cancer Center y la MASCC. Ver la evidencia clínica.
Se aplica una o dos veces al día sobre la zona irradiada. El momento de inicio y la pauta los determina el equipo de oncología o de radioterapia.
Cuándo avisar al equipo médico
- Aparece descamación húmeda, con la piel abierta o supurando
- Hay dolor que aumenta, calor local o mal olor
- La reacción se extiende más allá de la zona tratada
- El picor o el dolor impiden dormir o hacer vida normal
- Cualquier duda sobre qué se puede aplicar en la zona
Nada de lo que se lee en internet, incluida esta página, sustituye a lo que indique el oncólogo o el radioterapeuta que lleva el caso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la radiodermitis?
¿Es una quemadura?
¿Cómo se clasifica la gravedad?
¿Qué puedo ponerme en la piel durante la radioterapia?
¿Por qué importa cuidar la piel durante el tratamiento?
Esta información tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu caso, consulta con tu médico, tu matrona, tu farmacéutico o tu equipo asistencial.
